Adonde, puesta á tus piés,

Merezca besar tu mano,

Cuanto desde hoy viva, vivo

De más; pues no me ha dejado

Ya que pedirle, si no es

Sólo el eterno descanso.

Eugenia.

Yo, padre y señor, aunque

Logre en estas plantas cuanto

Me prometió mi deseo...