Que ya sé que destos lazos
El estrecho nudo fuerte
Que en nuestras almas está,
Sin romperle, no podrá
Desatárnosle la muerte.
D. Félix.
Seais bien venido; que aunque
En la jornada de Hungría,
Que veniades sabía,
No tan presto os esperé.
Que ya sé que destos lazos
El estrecho nudo fuerte
Que en nuestras almas está,
Sin romperle, no podrá
Desatárnosle la muerte.
D. Félix.
Seais bien venido; que aunque
En la jornada de Hungría,
Que veniades sabía,
No tan presto os esperé.