Servirla el muerto; y así,

Ocasionado de aquel

Lance que el juego nos dió,

Con capa de otros desvelos

Venganza tomé á mis celos,

Con que todo se perdió;

Pues fueran necios engaños,

Confiado de mi estrella,

Pensar hoy que áun viva en ella

Memoria de tantos años.