Desde el venturoso dia
Que María nuestra infanta,
Generosamente altiva,
Trocó la española alteza
Por la majestad de Hungría.
Deudora Alemania estaba
(Otra vez mi voz repita)
De tanto logro al empeño,
De tanto empeño á la dicha,
Sin esperanzas de que
Desde el venturoso dia
Que María nuestra infanta,
Generosamente altiva,
Trocó la española alteza
Por la majestad de Hungría.
Deudora Alemania estaba
(Otra vez mi voz repita)
De tanto logro al empeño,
De tanto empeño á la dicha,
Sin esperanzas de que