Advierte, Eugenia, que estamos
Ya en la corte, y que el despejo,
El brío y el desenfado
Del buen gusto, aquí es delito;
Que aquí dan los cortesanos
Estatua al honor, de cera,
Y á la malicia, de mármol.
No digo que no sea bueno
Lo galante y lo bizarro;
Pero ¿qué importa si no