Un cortesano, que era,

Decia, el engaño la cosa

Que más y que ménos cuesta.

Veamos estotro doliente

En qué estado está, ya que esta

Casa, de locos de amor

Se ha vuelto convalecencia.

ESCENA II.

DON PEDRO.—DON FÉLIX, HERNANDO.

D. Félix.