Que agradecida
Una y mil veces, señor,
Rindo por tanto favor
A tu obediencia mi vida.
Que aunque no me toca á mí
Elegir, pues no he de hacer
Nunca más que obedecer,
Haré mal, si viendo en tí
Gusto, en mi primo amor fiel,
No respondo agradecida...
Que agradecida
Una y mil veces, señor,
Rindo por tanto favor
A tu obediencia mi vida.
Que aunque no me toca á mí
Elegir, pues no he de hacer
Nunca más que obedecer,
Haré mal, si viendo en tí
Gusto, en mi primo amor fiel,
No respondo agradecida...