¿Cómo puedo yo decirlo,

Si no es ya que en mí reviente

No sé qué callada mina

Que amor en el alma enciende?

¿Amor dije? Pues no siento,

Sino haber tan neciamente

Persuadídome que á mí

Me buscase: y es de suerte

La vanidad de una dama

Persuadida á que la quieren,