D. Alon.
¡Qué notable desvarío!
Pues ¿qué nos toca su disgusto?
D. Torib.
¡Ay, tio!
¡Si hablara yo!...
D. Alon.
¿De qué es el sentimiento?
D. Torib.
De mucho.
D. Alon.
¡Qué notable desvarío!
Pues ¿qué nos toca su disgusto?
D. Torib.
¡Ay, tio!
¡Si hablara yo!...
D. Alon.
¿De qué es el sentimiento?
D. Torib.
De mucho.