Tu voz y tu atrevimiento,
Los dos vengaré... ¡Ay de mí!
Que van mis penas creciendo,
Pues cuando pensé de uno,
Dos de quien vengarme tengo.
D. Félix.
(Saliendo del balcon donde estaba escondido.)
Tened la espada, Don Juan.
Don Alonso, detenéos.
D. Juan.