A quien las gracias previene;
Que, áun en tenerla, no tiene
Razon un aborrecido.
Y para atajar la duda,
La he de preguntar (dejando
Al tiempo, que él sabe cuando
Con el desengaño acuda),
¿Qué ocasion helada y muda,
Despues que las voces dió,
En la falda la dejó