Hasta que unos y otros sean

De sus presas y sus garras

Sangriento despojo: á cuyo

Terror, viendo cuánto engaña

Peligro que no escarmienta,

Volvió á sus primeras ánsias

El vulgo, reconociendo

Que no hay medios que le valgan,

Que no sean acudir

Con dones, feudos y párias