Y las mujeres por otra

Al templo de Vénus, para

Que ofrendas y sacrificios

Mejoren sus esperanzas.

Yo, que, al ruido, dejé el coro

De ninfas, y acompañada

De unos rústicos villanos,

Seguir quise las estampas

Del femenil escuadron,

Sentí moverse unas matas;