[295] Recuerda sin duda el lector que la mezquita antes de ser basílica cristiana habia sido templo romano en honor de Jano Bifronte, y que Abde-r-rahman I habia hecho cuidadosamente conservar para su grande Aljama todas las columnas de la construccion primitiva.

[296] Nos atrevemos á calificar con este nombre el arte árabe del primer período porque su ornamentacion nos parece de casta todavía mas pura que la vulgarmente llamada bizantina. Hay en Córdoba capiteles del tiempo de Abde-r-rahman III y de Al-hakem II, en que se ve mas que el mero reflejo la verdadera resurreccion del gusto helénico. Pero trataremos mas adelante esta cuestion reproduciendo algunos fragmentos de Medina Azzahra.

[297] Esto significa en árabe Kalat-an-nosor, de donde hemos formado Calatañazor.

[298] La dinastía de los Umeyas dió al trono de Córdoba diez y seis príncipes: hemos hecho mencion de los diez primeros, únicos con quienes tiene relacion la historia de la fundacion y engrandecimiento de la mezquita Aljama. Los siguientes, que pertenecen á la época de las guerras civiles del Califato, y reyes solo en el nombre, nada al parecer hicieron en este templo. Puede sin embargo interesar al lector su sucesion. Despues de Hixem II, destronado en marzo de 1009, subió al trono Mohammed II, que reinó hasta noviembre del mismo año. Era este nieto de un hermano de Al-hakem II. A Mohammed II sucedió Suleyman, tío de Hixem II, y reinó hasta mayo ó junio de 1010. Subió despues por segunda vez al trono Mohammed II, y en agosto del mismo año 1010 le sucedió el destronado Hixem II, tambien por segunda vez promovido al Califato. A Hixem II sucedió Suleyman, por segunda vez; reinó desde el mes de abril de 1013 hasta el mes de julio de 1016. En este se interrumpió la dinastía de los Beni-Umeyas. Ingirióse en la sucesion Alí, hijo de Hamud, de diversa estirpe, y reinó hasta marzo ó abril de 1018. Despues de este sigue otro Umeya, denominado Abde-r-rahman IV, nieto de otro hermano de Al-hakem II, aunque nunca llegó á enseñorearse de la capital. Siguen á Abde-r-rahman IV, que deja de reinar en enero de 1019, otros dos de la dinastía de Hamud, Al-Kasim, hermano de Alí, y Yahya, hijo de Alí, los cuales ocupan alternando el trono hasta noviembre del año 1023. Viene luego Abde-r-rahman V, de los Umeyas, hermano de Mohammed II, hasta mayo del año 1024; luego Mohammed III, nieto de otro hermano de Al-hakem II, hasta el mes de mayo de 1025; despues otra vez Yahya, hijo de Alí ben Hamud, hasta febrero de 1027; y últimamente Hixem III, hijo de Abde-r-rahman IV, desde mayo de 1027 hasta el año 1031.

El reino de Córdoba dependió luego de los amires de Sevilla, y á fines del siglo XI pasó bajo el imperio de los amires de Africa, almoravides y almohades. Poseianle estos últimos cuando en el primer tercio del siglo XIII se rindió á las armas de D. Fernando el Santo.

[299] Por este tiempo fué cuando Juan, arzobispo de Sevilla, tuvo que traducir la Biblia del latin al arábigo para que pudiesen entenderla los cristianos de Andalucía, así lo refieren el P. Florez, Bravo, Masdeu y otros.

[300] Tunc Museranij, dice Orderico Vital, fere decem milia congregati sunt, ac Regem Ildephonsum humiliter adierunt. Nos inquiunt et Patres nostri hactenus inter Gentiles educati sumus, et baptisati Christianam legem libenter tenemus: sed perfectum divæ religionis dogma nunquam ediscere potuimus: nunc neque nos pro subjectione infidelium, à quibus jam diu oppressi sumus, Romanos, seu Gallus expetere doctores ausi fuimus, neque ipsi ad nos venerunt propter barbariem paganorum, quibus olim paruimus. Nunc autem adventu vestro admodum gaudemus, et natali solo relicto vobiscum migrare cum uxoribus, et rebus nostris optamus. Mucerianis itaque rex, quod petebent, annuit, etc. De las concesiones de tierras y privilegios que el rey les hizo habla Garibay (lib. 23, cap. 8).

[301] Bajo esta persecucion, no menos encarnizada que la de Mohamad, de que hicimos mencion en su lugar correspondiente, debieron quedar destruídas la mayor parte de las basílicas cristianas de Córdoba, pues solamente hay noticia de haberse conservado una por los cautivos cristianos, que fué la de Sta. Maria, de que habla Salviato (copiado por Bolando y Tamayo) en la vida de S. Martin de Soure. Véase el cap. Córdoba mozárabe.

[302] Así lo refieren Ibn Sahibi-a-saláten su Historia de los almohades, Ibnu-l-khattib, y Conde.

[303] «El emperador, dice Gomez Bravo (t. 1.º, pág. 240), como nimiamente crédulo... imbió al conde D. Manrique de Lara con otros caballeros, y fueron todos arrestados por órden de Abengamia luego que entraron en la ciudad.» El diligente historiador árabe Ibn Khaldun, de quien copia un largo fragmento el Sr. Gayangos en su apéndice D al tomo II de Al-Makkarí, refiere que estando Ben Ganyah en Jaen sitiado por el rey cristiano, aprisionó traidoramente á uno de sus condes encerrándolo en el castillo de Alcalá de Ben Zaid.