[60] Propiamente Yanacunas.

[61] En nuestro original: Bilcas, Xauxa, Bomboa, Caxamalca, Guanca, Bombacome, Bonba-Cata, Quraga.

[62] Heran, en n. orig.

[63] Encima en n. orig.

[64] En n. orig.: Ancha hatunapo yndichiri campa capalla apatuco pacha canba colla xulliy. No se si habré acertado con la interpretacion.

[65] El autor es Francisco López de Gomara, que en el capítulo de la citada historia, intitulado La tasa que de los tributos hizo Gasca, dice: "Tambien dejó muchos que llaman mitimaes y que son como esclavos, segun y de la manera que Guainacapa los tenia, y mandó á los demás ir á sus tierras; pero muchos dellos no quisieron sino estarse con sus amos, diciendo que se hallaban bien con ellos y aprendian, cristiandad con oir misa y sermones, y ganaban dineros con vender, comprar y servir." Por donde se ve que López de Gomara equivocó los mitimaes con los yanacunas, que no eran enteramente esclavos, sino criados perpétuos.

Por lo demás, esta censura de Cieza prueba que retocaba y ampliaba esta Segunda parte de su Crónica despues del año de 1552, en que salió la primera edicion de la Historia de Gomara.

Y ya que el nombre del célebre autor de Hispania victrix me sale al paso, y toda vez que son tan pocas las noticias que de su vida se tienen, daré aquí una, á mi juicio desconocida: que era vecino de Gomara, junto á Soria, y que habiendo muerto en su tierra (casi sin duda el mismo pueblo de cuyo nombre hizo su segundo apellido), se mandaron traer al Consejo de Indias los papeles que dejó tocantes á Historia, á 16 de setiembre de 1572; fecha que no andaria muy léjos de la de su muerte, si es que habia de surtir efecto la ocupacion de sus papeles históricos.

[66] Mucho despues de haberse escrito esto, todavía se diferenciaban las casas de mitimaes de las de los naturales de algunos pueblos de Quito, en la forma de sus techos y chimeneas.

[67] Sustancia en n. orig.