(Se arrodilla y reza.)

TODOS

(Imitándole.)

Padre nuestro...

(Pausa. La campana, dentro, continúa un breve instante sonando lastimosamente.)

NUÑO

Y ahora, deudos, retiraos,

que es tarde, y no es ocasión

de veladas ni saraos.

Recibid mi bendición.