MENDO
¡Miente quien tal cosa diga!
MONCADA
El que confeséis no espero,
pues sé que sois caballero
y a enmudecer os obliga
algo que os ata y que os liga.
Pero, por casualidad,
sin traición a la lealtad,
que tal cosa en mí no cabe,
MENDO
¡Miente quien tal cosa diga!
MONCADA
El que confeséis no espero,
pues sé que sois caballero
y a enmudecer os obliga
algo que os ata y que os liga.
Pero, por casualidad,
sin traición a la lealtad,
que tal cosa en mí no cabe,