en premio de ese valor,
tomad esa daga mía.
(Le da una daga.)
Os la da un hombre de honor.
Ponedla oculta y salvaos
si ocasión para ello habéis;
y si a la afrenta teméis,
de una muerte vil, mataos,
porque es tan grande la insidia,
la perfidia y la falsidia