(Se quita el hábito.)

MENDO

Huiré, sí; pero yo juro

que nadie sabrá de mí;

que don Mendo queda aquí

sepultado en ese muro.

Yo ya no soy el que era;

he muerto, y el que ha nacido

ni es don Mendo ni lo ha sido,

ni volverlo a ser quisiera.