(Conmovido.)

¡Don Mendo!

MENDO

¿Qué estáis diciendo?

¿Don Mendo yo? ¿Estáis seguro?

(Por el cadáver.)

Ese, Moncada, es don Mendo,

el que sin pompas ni estruendo

vais a enterrar en el muro.

Despedidme de otra suerte,