sino un puñal toledano

de hoja fina y bien templada

con rubíes que parecen

robados a la alborada

y en su puño, vuestro cuño,

señor Marqués de Moncada.

MONCADA

¿Mi cuño?... (¡Cielos! ¿Acaso

es la joya regalada

por mí a don Mendo, o la otra