y orgullo de la Alpujarra!...

¡Mora en otro tiempo atlética

y hoy enfermiza y escuálida,

a quien la pasión frenética

trocó de hermosa crisálida

en mariposa sintética!...

¡Mora digna de mi amor,

pero a quien no puedo amar

porque un hálito traidor

heló en mi pecho la flor