parece como que se

face pedazos por mí.

¡Ironías de la suerte:

la que condenóte a muerte

y te arrojó de sus brazos

agora sin conocerte

se muere por tus pedazos!

(Queda pensativo, con la frente apoyada en el índice de la mano diestra.)

(Por la derecha, último término, entran en escena MAGDALENA y DOÑA RAMÍREZ.)

MAGDALENA