Escuchéla y contempléla,
vila, señora, y oíla;
pero cuanto más miréla
y cuanto más escuchéla,
menos, señora, entendíla.
¿Quién sois que venís a mí,
a un errante trovador,
y me comparáis así
con un clavel carmesí
que es signo de vuestro amor?
Escuchéla y contempléla,
vila, señora, y oíla;
pero cuanto más miréla
y cuanto más escuchéla,
menos, señora, entendíla.
¿Quién sois que venís a mí,
a un errante trovador,
y me comparáis así
con un clavel carmesí
que es signo de vuestro amor?