¡Qué milagro!
Pues sí; por su loca audacia
y su arrojo al tomar Baños,
hale otorgado el honor
de poner en lo más alto
una cruz de luengos brazos,
cinco banderillas blancas
con ribetes encarnados.
LUPO
¡Qué milagro!
Pues sí; por su loca audacia
y su arrojo al tomar Baños,
hale otorgado el honor
de poner en lo más alto
una cruz de luengos brazos,
cinco banderillas blancas
con ribetes encarnados.
LUPO