mi calma exasperaba y distraído
soltaba en su presencia cualquier taco,
procuraba al instante
disimular la frase mal sonante
y usaba de vocablos
que eran sustitutivos de venablos.
¡Cuántas veces he dicho centellante:
«Córcholi», que es un taco italiano
en lugar del venablo castellano!...
NUÑO