don Lindo en la estancia entró;

y como el collar tenía

de su brazo en derredor

y delatalla no pudo

porque salvalla juró,

como ladrón fué tenido

el Marqués de Fuente-Amor,

y como ladrón juzgado,

y muerto como ladrón.

(MAGDALENA, que ha estado escuchándole nerviosísima, da un grito y cae desmayada en brazos de DOÑA RAMÍREZ. Cesa la música.)