¡Por Satán!

Que el valiente capitán

se ha desmayado.

(DON MENDO le mira, se estremece, y muy azorado le vuelve la espalda.)

ALFONSO

(A DOÑA RAMÍREZ y los pajes.)

Partid.

En su tienda la dejad

con gran mesura y gran cuido.

RAMÍREZ