Venid. Este corredor

(Por la primera galería de la derecha.)

después de mil vueltas, lleva

a aquel hueco. En él los dos

podremos ver sin ser vistos,

y cuando llegue el traidor

y con la traidora hable

de trovas y de pasión

saldremos y... ¡Dios les valga!

Vamos, noble Duque.