ya que no puedo vengarme

de tal perfidia me mato.

(Saca una daga.)

¡Mirad cómo muere un Toro

por vos mismo apuntillado!

(Se clava la daga y cae en brazos de DON NUÑO. Todos lanzan un grito de horror.)

NUÑO

¡¡Cielos!!

MAGDALENA

¡¡Qué horror!!