¡Serena
escúchame, Magdalena,
Fué el maldito cariñena
que se apoderó de mí.
Entre un vaso y otro vaso
el Barón las cartas dió;
yo vi un cinco, y dije «paso»,
el Marqués creyó otro el caso,
pidió carta... y se pasó.
¡Serena
escúchame, Magdalena,
Fué el maldito cariñena
que se apoderó de mí.
Entre un vaso y otro vaso
el Barón las cartas dió;
yo vi un cinco, y dije «paso»,
el Marqués creyó otro el caso,
pidió carta... y se pasó.