V
DESDE LEJOS

Al acercarse mayo, Andrés le dijo a su hermana que iba a Madrid a examinarse del doctorado.

—¿Vas a volver?—le preguntó Margarita.

—No sé; creo que no.

—Qué antipatía le has tomado a esta casa y al pueblo. No me lo explico.

—No me encuentro bien aquí.

—Claro. ¡Haces lo posible por estar mal!

Andrés no quiso discutir y se fué a Madrid; se examinó de las asignaturas del doctorado, y leyó la tesis que había escrito en Valencia.

En Madrid se encontraba mal; su padre y él seguían tan hostiles como antes. Alejandro se había casado y llevaba a su mujer, una pobre infeliz, a comer a su casa. Pedro hacía vida de mundano.