Y era natural, era en el fondo un fenómeno de compensación.

VIII
EL DILEMA

Poco a poco, y sin saber cómo, se formó alrededor de Andrés una mala reputación; se le consideraba hombre violento, orgulloso, mal intencionado, que se atraía la antipatía de todos.

Era un demagogo, malo, dañino, que odiaba a los ricos y no quería a los pobres.

Andrés fué notando la hostilidad de la gente del casino y dejó de frecuentarlo.

Al principio se aburría.

Los días iban sucediéndose a los días y cada uno traía la misma desesperanza, la seguridad de no saber qué hacer, la seguridad de sentir y de inspirar antipatía, en el fondo sin motivo, por una mala inteligencia.

Se había decidido a cumplir sus deberes de médico al pie de la letra.

Llegar a la abstención pura, completa, en la pequeña vida social de Alcolea, le parecía la perfección.