Fichet, después de recoger los heridos y de reorganizar la columna, se puso en marcha formando un cuadro, algunos tiradores de á caballo en los flancos, y á retaguardia los demás, que iban retirándose escalonados.

Fichet no quiso, sin duda, avanzar rápidamente, para no dar á sus soldados la impresión de una fuga, y fué marchando con su columna con verdadera calma.

LA REPÚBLICA

Quiso aprovechar también el entusiasmo que producía en sus soldados las canciones revolucionarias, y mandó á dos sargentos jóvenes que las cantaran.

El comandante quedó á retaguardia con sus tiradores, volviéndose á cada paso para observar las maniobras del enemigo.

Nuestro escuadrón fué de prisa á rodear y salir de nuevo al encuentro de los franceses.

De lejos, aquella masa de soldados imperiales, cantando, hacía un efecto extraordinario. Cuando pasaron á no mucha distancia de nosotros, el viento traía la letra de Le Chant du Depart cantado por uno de los sargentos.

La victorie en chantant nous ouvre la barrière;

La Liberté guide nos pas,

Et du Nord au Midi la trompette guerrière