De las dos logias afrancesadas, una, la principal, era la Santa Julia, fundada por Murat y constituída principalmente por militares franceses y por españoles josefinos.

Se hallaba establecida esta logia en la calle de Isabel la Católica, en el edificio de la abolida Inquisición, y tenía mucha importancia.

La segunda logia afrancesada era el Gran Oriente de España y de sus Indias, cuya fundación se debía al conde de Grasse Tilly, al decir de algunos, también pariente de Tilly.

El Gran Oriente de España y de sus Indias seguía las inspiraciones del Consejo Supremo de Francia, y en esta época, por renuncia de Grasse Tilly, era venerable el navarro Azanza.

Por mi iniciación de aprendiz en la logia de Bayona, yo me encontraba afiliado á este Gran Oriente; pero por ser de tendencia afrancesada, decidí dejarlo é ingresar en la logia de la Estrella, punto de reunión de los patriotas y liberales que seguían las inspiraciones de la masonería escocesa.

En la logia de Bayona teníamos como contraseña la palabra Mac-Benac, que me había servido para salvarme en Miranda.

En la de Tinán, nuestra palabra era

OTEROBA

Estas siete letras eran, al decir de los hermanos, las iniciales de otras siete palabras: Occide tirannum, et recupera omnia bona antiqua, que no se necesita saber mucho latín para comprender que significa: Mata al tirano, y recobra todos los bienes antiguos.

Siempre que asistí á reuniones masónicas protesté de que se perdiera el tiempo hablando del Gran Arquitecto del Universo, del templo de Salomón, de Abiram y de otros simbolismos ridículos y trasnochados sacados de la Biblia; pero había ciudadano Experto, Venerable ó Escogido capaz de desenvainar su espada de hoja de lata y atacar con ella al impío que despreciara las mojigangas de la sublime albañilería.