—Pero, ¿de qué? ¿Cómo?
—Hay negocios, chico... Luego las mujeres...
—Pero, ¿tú trabajas?
—Según á lo que llames trabajar.
—Hombre, quiero decir si vas á un taller...
—No.
—¿Tienes alguna querida?
—Ahora no tengo más que tres.
—¡Cristo! ¡Qué suerte! ¿Dónde las encuentras?
—Por ahí. En los teatros, en los bailes... Soy secretario del Bisturí y socio de la Paloma Azul y del Billete.