—Vidal.

—¿Vió usted al Bizco rondar por los alrededores del merendero?

—Sí, señor.

—¿No le chocó?

—Sí, señor.

—¿Tenía usted noticia de que el Bizco había matado á una mujer en el camino de Aravaca?

—Eso me dijo Vidal.

—Después de este crimen del Bizco, ¿había hablado usted alguna vez con él?

—No, señor.

—¿Nunca?