beztea, Domingo;
onezquero gauz onic
ez ditec eguingo.
Euscaldunac desaire,
oyequin amigo.
Berac deitzen ciyoten:
"Venga usted conmigo".
(El uno, García; el otro, Domingo; hasta ahora, seguramente, no habrán hecho cosa buena. A los vascongados, desaires, y con esos otros, amigas. Ellas mismas les decían: "Venga usted conmigo".)
Hay que suponer que estas damas que decían a los cabos primeros y a los sargentos: "Venga usted conmigo" no serían de la alta sociedad, ni aparecerían en el Almanaque de Gotha, aunque algunos demagogos suponen, quizá con poco respeto, y sobre todo con pocos datos personales, que son principalmente las damas empingorotadas, las del Almanaque de Gotha, las que tiene una inclinación a decir a los cabos primeros y a los sargentos: "Venga usted conmigo".
Esta cuestión es, sin duda alguna, difícil de resolver experimentalmente y la abandonamos para que la estudien los especialistas.