VIII.
LOS REALISTAS

Fortín de Vera, día 26.

Hemos pasado una malísima noche en el fortín sin poder dormir. Se nos ha echado encima un temporal de agua y nieve que parece que va a durar.

Las tropas del campamento del Bidasoa, próximo a Lesaca, han tenido que trasladarse a Vera. Son unos doscientos cincuenta hombres. Vienen mandados por el general Butrón y López Baños, y marchan como oficiales el brigadier Sancho y los coroneles O'Donnell, Iriarte, D. Agustín Jáuregui y D. Epifanio Mancha.

Esta columna llegó ayer al medio día a ocupar la posición que dejaron los nuestros en la orilla del Bidasoa y se encontraron a campo raso, sin techo, sin comida y sin ropa; pasaron la noche a la intemperie resistiendo a pie firme la lluvia y la nieve y por la mañana entraron en el pueblo.

Hemos fraternizado los unos y los otros, y les hemos dado lo que teníamos.

27 Octubre: al amanecer.

Esta noche he dormido un poco en el barrio de Alzate, en casa de la hermana de Leguía. Le he indicado que me despierte a las cuatro, y a esta hora me he vestido y he marchado al fortín.

Hay calma absoluta.

No se ha recibido durante toda la noche ningún aviso de los confidentes acerca de los movimientos del enemigo, lo cual hace suponer que no se ha presentado todavía.