—¡Bah!—contestó éste—. ¿Usted cree que podemos contar con la guarnición?

—Yo, sí.

—Pues está usted en un error.

—¿Por qué?

—Porque la guarnición de Cuenca está vendida á los absolutistas.

—¡Qué falsedad! ¡Qué calumnia!

—Nada de eso. Realidad. El coronel, los dos comandantes, el capitán Lozano, el capitán Arias... casi todas los oficiales están dentro de la conspiración; dispuestos á levantarse contra el Régimen.

Y Cepero, hijo, dió una porción de detalles que demostraban los manejos realistas de los militares.

Cepero, padre, temía á su hijo. Este le motejaba siempre de tibio y de moderado.

Cepero, padre, se agitó; fué á ver á los oficiales liberales de la guarnición, reunió á la Milicia nacional y alarmó al jefe político.