En todos, desde los más altos hasta los más humildes, desde el General en Jefe del Ejército hasta el último marinero de la escuadra, ha tenido la República fieles y valiosos auxiliares, y todos, en su esfera respectiva, se han distinguido por igual.

Y es que en todos alentaba el mismo espíritu patriótico de los días de gloria... es que en el pecho de todos latía el corazón mambí....

XVII
EL PADRON DE HONOR

Las bajas de la campaña

No ha obtenido el brillante ejército de la República su completa y decisiva victoria sobre las hordas rebeldes que infestaban las montañas de Oriente, sino á costa de grandes sacrificios é ímprobos trabajos.

Las marchas interminables por la sierra, las noches pasadas al raso y las privaciones de todo género que han tenido que sufrir nuestros soldados, no fueron bastante, sin embargo, á abatir el espíritu de esos bravos luchadores que parecían insensibles á las fatigas corporales.

Pocos casos de enfermedad se han registrado, y ésto, al par que á la resistencia física de los soldados hace honor á la administración militar del ejército.

Por lo que se refiere á las bajas sufridas en combate, pocas fueron, relativamente; pero de todos modos los cuarentisiete valientes que derramaron su sangre por la república y la paz, son mil veces acreedores á la gratitud eterna de todos los cubanos.

He aquí una relación completa de las bajas de la campaña. En ella se incluyen los nombres de los infelices voluntarios de Occidente que perecieron, víctimas de la traición más horrible.

MUERTOS
Celestino Mayor.
Alejandro Marín Pagan.
Ramón Moya Sotolongo.
Eliseo Ramírez.
José Llanes.
Modesto de Armas Calderón.
José René.
Secundino Reyes.
Abelardo Aragón.
N. Saavedra.
Domingo Tamayo.
Julián Hernández.
Antonio Almeida Pérez.
Prudencio Céspedes.
Felipe Santiago.
Manuel Mengana Olión.