Ultimamente, si de estas noticias generales quiere venirse á pormenores, la observacion de M. Sommers ofrece abundantes datos.
Se trata de Virginia.
«Las cosechas de tabaco en los cuatro años anteriores y los cuatro siguientes á la guerra, fueron estas:
| 1856-57 | 52.909 | Hhds. |
| 1857-58 | 72.720 | |
| 1858-59 | 68.593 | |
| 1859-60 | 76.950 | |
| 1866-67 | 43.717 | |
| 1867-68 | 47.211 | |
| 1868-69 | 47.400 | |
| 1869-70 | 33.721 |
El término medio del valor de cada hhd. era 150 dollars. La última cosecha fué excepcionalmente corta; pero su deficiencia será compensada, así en lo relativo á la cantidad como á la calidad, por la cosecha próxima, dado lo favorable que este año (1870) ha sido al algodon. El Tobacco Exchanges ha calculado que la cosecha de este año podrá dar al mercado de 50.000 á 60.000 hhds. de Virginia superior. En Virginia hay dedicados al cultivo de la planta algodonera 120.000 acres.
La cosecha del algodon habia sido antes de la guerra de 10 á 12.000 balas de 400 libras cada una, si bien por el puerto de Norfolk habia entrado mucha mayor cantidad procedente de otros Estados. En donde el abandono del cultivo y la baja de la produccion se ha notado más ha sido en la produccion del trigo. En 1860 Virginia producia 13.130.977 buskels; en 1868 la cosecha subia solo á 6.914.000.»
Hablando de la Luisiana, dice el mismo escritor:
«El rápido restablecimiento de los negocios en Nueva Orleans no se muestra en ningun otro ramo mejor que en el algodon; si bien para comprender debidamente este hecho conviene reparar que Nueva Orleans figura en el extremo Sur de la faja algodonera (Cotton Belt), y que es muy escaso el algodon que se produce en un espacio de 100 millas alrededor de la ciudad. En virtud de su ventajosa situacion geográfica (sobre el Missisipí y sus tributarios, que recorren las más ricas comarcas, y penetran por el E. y el O. en las tierras cultivadas hasta los límites septentrionales de la region algodonera; y al propio tiempo cerca de la desembocadura del gran rio, como para dar salida al Golfo y al Atlántico), Nueva Orleans, enfrente de la interseccion de las líneas de ferro-carriles que la unen á otras plazas y ponen á disposicion de ésta la magnífica vía fluvial norte-americana, ha llegado á ser el mercado de cerca de un tercio de todo el algodon que se produce en los Estados-Unidos. La exportacion de este producto llegó en 1860-61 á la enorme suma de 1.915.852 balas, cifra algo excepcional, pero que demuestra donde hay seguridad de hallar la salida de una gran cosecha. Tan pronto como terminó la guerra, aparece la preeminencia de Nueva Orleans. La exportacion en 1865-66 fué de 768.545 balas, y el año último (1869-70) subió á 1.185.050, de cuya suma, medio millon se envió á Liverpool, un cuarto de millon fué al Havre, 115.000 balas á New-York, 53.000 á Boston, 70.000 á Bremen, y algunas pequeñas partidas á Veracruz y á varios centros manufactureros próximos á San Petersburgo. Este año (1870), ya á la mitad de la estacion, se han desembarcado 850.000 balas.
Mientras Nueva Orleans así vuelve á ocupar su antiguo puesto por lo que hace al algodon, es chocante que en el azúcar, el primer producto de Luisiana, el restablecimiento sea flojo y lentísimo. La exportacion de azúcar y mieles de Nueva Orleans no puede dar un criterio de general progreso como en el caso del algodon, porque el azúcar de Luisiana es consumido principalmente no solo en el propio país, si que en las comarcas del Oeste, con las cuales Nueva Orleans tiene relaciones marítimas tan naturales como indisputables.