Todo esto demuestra perfectamente lo artificial del régimen de la propiedad en los Estados del Sur y los grandes vacíos que en el órden de la produccion existian en ellos. Sin duda la soberbia del plantador no le permitia ver estos defectos y mucho ménos confesarlos. Su abandono y el mismo corruptor refinamiento de sus costumbres no toleraban el exámen detenido de la situacion económica del país; como hacia imposible toda mejora en el órden de la servidumbre, que allí alcanzó un grado de dureza célebre en los anales de la esclavitud moderna, llevando á la sociedad americana á la negacion más perfecta de todo sentimiento levantado y todo progreso moral.
Calhoun decia que «la esclavitud era el más seguro y sólido fundamento de las instituciones libres.» Stephens afirmaba que «la servidumbre era la condicion que la naturaleza y la moral asignaban al negro.» El doctor Thornwell—un pastor protestante—escribia que «la trata era la más bella de todas las sociedades de misiones;» y un grupo considerable de ministros de varias iglesias cristianas osaba declarar «que el abolicionismo era un obstáculo á los planes de Dios.»
La prensa sudista continuaba estas predicaciones. El Southern Literary Messenger se enfurecia contra los abolicionistas, de quienes afirmaba «que en el fondo de su alma no deseaban ver difundida y perpetuada en toda la tierra la esclavitud, como medio de reforma humana, medio que en importancia, en dignidad y en santidad no cede á la religion cristiana.»—El Richmond Enquirer añadia: «...Una sociedad libre, á la larga, es una sociedad imposible, una sociedad hambrienta, desmoralizada, insurrecta. La política y la humanidad exigen de consumo que no se impongan á los pueblos nuevos y á las generaciones futuras las desdichas de la libertad. Hasta hoy los defensores de la esclavitud se quedaban á medio camino. No legitimaban más que la servidumbre de los negros. Así abandonaban el principio, pues que equivalia á convenir en que la servidumbre aplicada á otros que á los africanos es mala. Hoy afirmamos que la esclavitud es justa, natural y necesaria. Salta á los ojos que los negros deben ser, mejor que los blancos, esclavos, porque por naturaleza son capaces solo de trabajar, y no de mandar; pero no es ménos verdad que en sí mismo el principio de la esclavitud es indiferente al color de la piel.»[14]
«¿Qué progreso—dice M. Sargent (de Filadelfia), de cuyo libro sobre Los Estados confederados y la esclavitud en 1863, tomo estas curiosísimas citas,—qué progreso podia esperarse de un país en que el clero, los escritores, el pueblo y los hombres de gobierno estaban penetrados, ó más bien infestados de las ideas antes expuestas?»
No faltó, empero, quien procurase sacar á los esclavistas de su estúpida confianza, con el elocuente é irrebatible lenguaje de los números. Lo que en el órden moral hizo la ilustre Enriqueta Stowe, y en el órden político realizaron el mártir Brown y el infatigable Greely, lo intentó y consiguió Helper, con su libro The Impending Crisis at the South and how to meet it[15].
El principal empeño de Helper fué petentizar la inferioridad escandalosa de los Estados del Sur respecto de los del N.; y su obra (perseguida brutalmente por los esclavistas) no dejó argumento alguno que desear.
La riqueza de los Estados del Sur era más antigua. Su poblacion al principio habia sido el doble ó el triple de la de los Estados del Norte. Virginia deslumbraba cuando el Ohio era un desierto. Massachussetts tenia 378.000 habitantes cuando la Carolina del Norte tenia 393.000. El poder habia estado siempre en manos de los sudistas. La esclavitud les habia dado brazos baratos y recursos al parecer excepcionales. Pues bien: casi á los 70 años de construida la República, los resultados eran estos:
| Produccion agrícola. | ||
| Estados libres | 214.422.527 | dollars. |
| Idem esclavos | 155.123.415 | |
| Exportaciones. | ||
|---|---|---|
| Estados libres | 167.520.693 | |
| Idem esclavos | 107.480.688 | |
| Importaciones. | ||
| Estados libres | 236.847.810 | |
| Idem esclavos | 24.586.058 | |
| Productos industriales. | ||
| Estados libres | 842.586.528 | |
| Idem esclavos | 165.413.027 | |
| Capital de Bancos. | ||
| Estados libres | 230.100.340 | |
| Idem esclavos | 102.078.940 | |