Trabajan en aquellas fábricas unos 3,000 obreros, destinados al servicio de tres altos hornos que producen 300 toneladas de lingote al día; de cuatro máquinas soplantes, tres verticales y una horizontal, que representan una fuerza de 2,000 caballos; de grúas hidráulicas; de catorce hornos de pudler con dos martinetes y el correspondiente tren de desbaste; de cuatro trenes de laminación con ocho hornos de recalentar; de dos sierras para cortar en caliente, tres tijeras para cortar en frío, un taller de empaquetar y once tornos para el suministro de cilindros; del taller Bessemer y el horno Siemens Martín, capaz de producir doce toneladas en cada operación; de dos grandes cubilotes para fundir hierro; de un taller de laminado de acero con tres hornos de recalentar, que trabajan á tiro forzado, dos de recalentar sistema Siemens Martín, y al de dos máquinas de vapor reversibles de 2,000 caballos una y 8,000 la otra.
Además de tan completo outillage, del que sólo menciono lo más importante, la fábrica tiene un personal inteligente y honrado, que bajo el patronato social ha fundado:
Una sociedad de socorros para los obreros enfermos y el sostenimiento de escuelas;
Una caja de ahorros, cuyos ingresos cobran un tanto por ciento de interés;
Una sociedad cooperativa para la compra de comestibles buenos y baratos, y
Una escuela de Artes y Oficios, iniciada por la Sociedad Altos Hornos, sostenida por la Diputación provincial y el Ayuntamiento de Baracaldo, y enaltecida por la inteligencia obrera, ansiosa de mejorar su condición por modo honrado y digno.
La fábrica de pólvoras «Santa Bárbara», de Oviedo, cuya instalación quizá debería estar en Manufacturas, presenta una colección completa de los explosivos que fabrica, imitación, como es natural, de los mismos, pues no son las Exposiciones polvorines de guerra, figurando entre ellos: pólvoras de cañón, granadas, prismáticas y para cañones de tiro rápido, pólvoras sin humo, de mina y de caza, en serie tan detallada, que su relación sería interminable.
Palacio de Minas
Las sales de Onofre Caba están muy bien presentadas, brillando por su blancura, grano fino y, según dice el fabricante, su pureza. La purificación de las sales marinas resulta siempre un elemento importante de higiene pública.