Y así todos los buenos fueron felices y los malos castigados.
Y aquí se acabó el cuento y entró por la puerta del convento, nosotros nos quedamos afuera y los frailes se quedaron adentro.[{26}]
4. LA TENQUITA.
(Recitado en 1905 por Polonia Gonzalez, de 50 años, de la provincia de Colchagua)
Para saber y contar y contar para aprender.
Esta era una Tenquita que tenía unos tenquitos muy lindos, que acababan de salir del huevo.
Una mañanita salió a buscarles que comer, y como era invierno y había caído mucha nieve, a la Tenquita se le heló una patita.
Al verse coja la avecita se afligió mucho y llorando le dijo a la Nieve:
—Nieve, ¿por qué eres tan mala que me quemaste la patita a mí?[C].
Y la Nieve le contestó:
—Más malo es el Sol que me derrite a mí.