SÉPTIMO MIAU

¿Sabes quién soy?

MARI-GAILA

¡Eres mi negro!

JORNADA SEGUNDA: ESCENA VI

La casa de los Gailos. En la cocina, terreña y a tejavana, ahúma el pábilo sainoso del candil, y las gallinas se acogen bajo la piedra morna de las llares. Simoniña, dando cabezones tras un cañizo, soltábase los refajos para dormir, y el sacristán bajaba del sobrado, descalzo y cubierto con una sotana vieja. En una mano trae negro cuchillo carnicero, y en la otra un pichel. Hablando con su sombra se sienta a canto de la piedra larera.

PEDRO GAILO

¡He de vengar mi honra! ¡Me cumple procurar por ella! ¡Es la mujer la perdición del hombre! ¡Ave María, si así no fuera, quedaban por cumplir las Escrituras! ¡De la mujer se revira la serpiente! ¡Vaya si se revira! ¡La serpiente de las siete cabezas!

SIMONIÑA

¿Qué barulla mi padre? ¡Ande a dormir!