SERENÍN DE BRETAL

Está el mundo desgobernado. Ya las bestias se vuelven sin miramiento para comerse a los cristianos.

Una mujer encinta que, rodeada de críos, está en lo alto de un patín, se santigua y abre los brazos sobre su prole, con expresión triste y resignada de muerte lenta.

LA MUJER EN PREÑEZ

¡Madre de Dios! ¡Madre de Dios!

SERENÍN DE BRETAL

Conócese que durmió el carretón a la luna.

UNA VIEJA EN UN VENTANO

Así pudo suceder.

LA MUJER EN PREÑEZ