MARI-GAILA

La tocata es buena.

LA TATULA

Quiere entrevistarse contigo.

MARI-GAILA

¡Ay, qué trueno! ¿Qué ceño puso al conocer el fin del carretón?

LA TATULA

Interrogó a los presentes, y sacó el hilo como un juez. Te conviene saberlo. El baldadiño espichó de tanta aguardiente como le hizo embarcar el maricuela.

MARI-GAILA

¡Había de ser ese ladrón! ¿Y Séptimo, qué dijo al enterarse?