No hay galgo para esa pieza.

UNA MOZA

Que se vaya libre. El hombre hace lo suyo propio. En las mujeres está el miramiento.

GRITO MOCERIL

¡Jujurujú! Hay que hacer salir a la rapaza.

Viejos y zagales dejan la labor de las eras, y acuden sobre los linderos. Los más atrevidos entran por los verdes canavales de la orilla del río, azuzando los perros. Algunas mozas tienen una sonrisa avergonzada, furias en los ojos algunas viejas. Mari-Gaila dando voces sale al camino, la falda entre los dientes de los perros.

UNA VOZ

¿Con quién fornicaba?

OTRA VOZ

¡Con el titiritero!