Por veces también se niega.
MARI-GAILA
¡No en mi pecho, Tatula!
LA TATULA
Así se contempla.
MARI-GAILA
Y aun cuando me quede sin pan que llevar a la boca, he de hacerme el cargo del carretón.
LA TATULA
El carretón, si no lo retiras de los caminos, trae provecho.
MARI-GAILA